viernes, 29 de septiembre de 2017

"Delante de mi casa", de Marianne Dubuc

La candiense Marianne Dubuc consigue en este libro, Delante de mi casa, una historia circular (empieza como acaba, con una casa encima de una colina) muy apropiada para los más pequeños. Aprenden mucho vocabulario, sobre todo el de las relaciones espacio-temporales (preposiciones y locuciones prepositivas): delante, detrás, debajo, junto a, al lado, sobre, encima, dentro de, en, alrededor de...







"Bemol Pispante. Un ratón en el piano", de Antonio Amago y Nuria Rodríguez

Bemol Pispante. Un ratón en el piano, de Antonio Amago y Nuria Rodríguez (Madrid, Sieteleguas, 2005) es un libro-álbum cuyo protagonista es un ratoncito melómano. Una obra interesante para unir música y literatura, con una ilustración sugerente de Nuria Rodríguez.
El libro va acompañado por un CD-ROM, con la la Fantasía Kortakowsky., la obra más difícil jamás interpretada al piano, según el ratón Bemol.

Existen otras entregas de la serie: Bemol Pispante y el misterio Stradivarius. Bemol Pispante, regreso a Hamelin, siempre con la misma idea de unir música y literatura para los más peques.





miércoles, 27 de septiembre de 2017

"Un viaje en tren", de Ricardo Alcántara.


Ricardo Alcántara, de larga trayectoria en la LIJ, hace en este libro-álbum una apuesta original: Un viaje en tren, con ilustraciones de Chiara Carrer.

El texto está encadenado, como en una retahíla infantil: "El bebé y el carrito", "El carrito y la mamá", "La mamá y..." La estructura del relato es circular: todo termina como había empezado.

¿Se trata de un libro-álbum mudo? Todo ello son cuestiones técnicas que ayudan poco o nada al lector. Lo importante es que el libro guste a los niños, que les sugiera.

Ricardo Alcántara nació en Montevideo (Uruguay), pero vive en Barcelona desde 1975. Ha publicado más de un centenar de libros, traducidos a otros idiomas. Ha recibido premios como el Lazarillo (1989) y el Apel.les Mestres (1990).

Chiara Carrer nació en Italia, vive en Roma, ha colaborado en más de 50 libros, ha ganado el Apel.les Mestres (1994) y el premio Unicef de ilustración (1995).




"La chivita del cebollar", de Ione María Artigas de Sierra

Ione María Artigas de Sierra ha escrito muchos libros de lectura para niños. En este, La chivita del cebollar, una pequeña cabra se cuela en un cebollar y empieza a comerse las cebollas. Nadie se atreve a hacerla salir, pero sí... un pequeño animalito la hará salir finalmente.

Las ilustraciones son de J. García Feliú. El libro lo edita Santillana, en su colección "Superlibros". El libro ha sido traducido al inglés.


La autora tiene también otros títulos como Las bodas del gallo Perico, muy populares. En este caso, la historia adopta la forma de la retahíla: el gallo pide a unas hierbas que le limpien el pico, pero estas se niegan, y entonces pide a una cabra que coma las hierbas, pero esta se niega, y va y le dice a un palo que pegue a la cabra... Después de construir el enredo, un burrito le ayudará a "desfacer el entuerto" y volverlo todo a su punto de partida. Viaje de ida y vuelta ingenioso y eficaz.

"¡Huy, qué miedo!", de Ricardo Alcántara


Ricardo Alcántara es un escritor de literatura infantil y juvenil de largo recorrido. Ahora nos trae aquí su librito ¡Huy, qué miedo!, la historia de una brujita que no quiere ser mala, pero a la que sus compañeros de clase no ayudan mucho a integrarse. Por supuesto, siempre hay arreglo para las situaciones desagradables y, a lo largo del relato, los niños van viendo cómo el problema se soluciona: así es la vida, con diálogo, poniendo de nuestra parte, las dificultades desaparecen.
Todo un programa didáctico, realizado en el libro de una manera clara y sencilla. Con ilustraciones de Gusti.


Ricardo Alcántara, ¡Huy, qué miedo!. Barcelona, Edebé, 1991. A partir de seis años.

"Cocoloco Pocoloco", de Gloria Fuertes


Seguimos celebrando el centenario de Gloria Fuertes y Heraldo continúa sacando libros de la poeta cada viernes. Esta semana pasada ha tocado Cocoloco Pocoloco, un título con evidente aliteración, ¡co! (Madrid, Openprom, 2017, con ilustraciones de Fernando Gutiérrez.)


Mezcla de géneros, sentido del humor, crítica social, juegos de palabras, sensación de facilidad, a veces casi de infantilismo... Las notas características de Gloria Fuertes vuelven a aflorar aquí.


Veamos algunos ejemplos:

Diario de una mosca
          Muy temprano, me desperté. Volé un poco por el salón y aterricé en la calva de un señor. El señor me dio un manotazo y salí “mal volando”.
          Medio mareada, me posé en un plato de arroz con leche y me echaron.
          Cuando vuelo hago un ruidito y la gente se mosquea y, aunque no les pique, me sacuden.
          Volé a la cocina, correteé tranquila sobre un racimo de uvas.
           -¡Qué asco, una mosca! Y me echaron.
           Volví a entrar por la terraza, me paré en el cristal del televisor y me echaron, me echaron un chorrito de “mata insectos”.
            Aquí estoy, mareada debajo del sofá, temiendo que pasen la aspiradora. Y no sé ni cómo me quedan fuerzas para contároslo. Me echan de todos los sitios.
           ¡Qué mala suerte ser mosca!

Don Libro Helado
          Estaba el señor don Libro
sentadito en su sillón;
con un ojo pasaba la hoja,
con el otro ve televisión.
         Estaba el señor don Libro
aburrido en su sillón,
esperando a que viniera... (a leerle)
algún pequeño lector.
          Don Libro era un tío sabio,
que sabía de luna y de sol,
que sabía de tierras y mares,
de historias y aves,
de peces de todo color.
          Estaba el señor don Libro
tiritando de frío en su sillón;
vino un niño,
lo cogió en sus manos
y el libro entró en calor.

El mundo cambiante, el mundo al revés
           El ratón persigue al gato,
el gato asusta al perro,
el perro habla,
el hombre ladra,
la mosca come al pájaro.
Ya lo ves.
     Viva el mundo cambiante.
     Viva el mundo al revés.
            Los enanitos crecen.
Los gigantes encogen.
El barco va por el campo.
Por el aire va el pez.
Ya lo ves.
     Viva el mundo cambiante.
     Viva el mundo al revés.
           Las estatuas hablan,
los loros callan,
Ya lo ves.
     Viva el mundo cambiante.
     Viva el mundo al revés.
          El elefante no tiene trompa,
el borrachito tiene “trompa”.
El calamar no tiene tinta,
el escritor tiene tinta.
Ya lo ves.
     Viva el mundo cambiante.
     Viva el mundo al revés.
           La oveja pica,
la abeja bala.
La leche es negra,
la tinta es blanca.
Si así lo ves.
     Viva el mundo cambiante.
     Viva el mundo al revés.
            Los zapatos primero,
los calcetines después.
     Viva el mundo cambiante.
     Viva el mundo al revés.
           Los ciervos van detrás.
Las tortugas van delante.
     Viva el mundo cambiante.
El pájaro se arrastra.
Vuela el ciempiés.
     Viva el mundo al revés.
           La luz es oscura,
al fantasma lo ves.
     Viva el mundo al revés.
El hombre tiene ruedas.
El coche tiene pies.
     Viva el mundo al revés.
         El barco vuela.
El avión nada.
La tortuga corre y no pasa nada.
Si así lo ves.
     Viva el mundo al revés.
         El olmo da peras.
El pino da el higo.
¡El enemigo
se hace amigo!
Si así lo ves.
     ¡Viva el mundo al revés!
           El ladrón besa al policía.
El peligro se asusta del hombre.
Si así lo ves.
     Viva el mundo cambiante.
     Viva el mundo al revés.
           El blanco abraza al negro.
El negro abraza al blanco.
El enemigo ama al enemigo.
Si así lo ves.
     ¡Viva el mundo cambiante!
     ¡Viva el mundo al revés!

La pulga Federica
         La pulga Federica
a picar se dedica, porque es su obligación;
la gente la critica,
si pica porque pica,
        ¡Qué falta de atención!
         La llevan al colegio,
no para de saltar,
distrae a los chiquillos,
va de aquí para allá.
         Es pulga, es sólo pulga,
y lo suyo es picar.
La maestra le dice:
- Pulga, te portas mal.
        Federica dio un salto,
se fue al mapa
y se metió en el mar.

martes, 26 de septiembre de 2017

"Poesía para llevar", un gran proyecto en marcha

Poesía para llevar es un proyecto en el que participan varios centros de Aragón, de Primaria y Secundaria, conscientes de que la poesía nos implica a todos, a los pequeños y a los mayores, a los letrados y a los menos sabios.

Para participar, basta con querer. Poesía para llevar consiste en que cada semana iremos hablando de un poeta y destacaremos uno de su poemas. Y los que queráis podéis coleccionar estas hojas volanderas de versos encendidos que podréis encontrar todos los miércoles en nuestra biblioteca.

Esta semana vamos a empezar con un joven poeta y profesor aragonés, Nacho Tajahuerce, autor de "Salto al vacío", el poema que os proponemos. Algunos datos sobre Nacho:

Más información:

Puedes descargar la biografía y el poema de Nacho "Salto al vacío" en versión word en este enlace:





Los alumnos del IES Gallicum, de Zuera, han "tuneado" el poema de Nacho Tajahuerce. Así:



lunes, 25 de septiembre de 2017

Libros con pictogramas


Libros con pictogramas pueden ayudar a los niños con dificultades de aprendizaje y/o trastornos generalizados de aprendizaje.

La asociación BATA, por ejemplo, ha sacado una colección de cuentos sencillos con pictogramas, que ayudan mucho en las aulas.

Algunos ejemplos:

Libros-álbum mudos

Los libros-álbum mudos (en inglés Wordless/Silent picture-books) estimulan la creatividad de los neo-lectores. Pero también favorecen la fantasía en los lectores ya iniciados en la técnica de la lectura.

Un gran artículo sobre libros-álbum mudos puede verse en:


Uno de los grandes ilustradores creador de libros-álbum mudos es Dick Bruna, inventor de Miffy, la conejita blanca, de trazo minimalista. Puede verse un artículo sobre el dibujante holandés en El País:


Otro gran libro-álbum, más simbólico que los de Bruna, es De noche en la calle, de Ángela Lago.


Más libros-álbum mudos:

sábado, 23 de septiembre de 2017

"Comienza la aventura", de Mercè Company y Agustí Asensio

Comienza la aventura, Madrid, SM, 1990, es el primer libro de la colección "Nana Bunilda", la heroína creada por la escritora catalana Mercè Company. El libro está ilustrado por Agustí Asensio. Le siguen títulos como: La escoba de la bruja, ¡Que viene el coco!, ¡Cómo brilla el mar!, Nana Bunilda come pesadillasLa nana Bunilda menja malsons (en catalán)...

Los bisbís pertenecen a la familia de los enanos y los duendes y los gnomos, pero son aún más diminutos. Conviven con las personas, pero casi ninguna se da cuenta. Ellos nos ayudan, alejan la mala suerte y, sobre todo, cuidan de los niños pequeños y evitan que tengan pesadillas. O preparan pócimas mágicas que lo curan todo. Nana Bunilda es una bisbís que vela por los niños y les quita sus miedos nocturnos.







"El conejo blanco", de BATA

BATA, Asociación para el tratamiento del autismo y otros trastornos generalizados del desarrollo, mantiene una colección de libros con pictogramas para niños con dificultades de aprendizaje. Ellos mismos dicen: "El dibujo-palabra, la palabra-dibujo ha unido mundos, apaciguado espíritus y provocado sonrisas. La colección se llama "MakaKiños", una palabra con sonoridad gallega, que recuerda que los niños son también algo monitos o, por lo menos, que hacen monadas.

Aquí vamos a comentar el cuento El conejo blanco, que es la historia de un conejo que encuentra ocupada su casa por la cabra cabresa. El conejo pide ayuda a muchos animales grandotes y fuertes, pero solo la humildes hormiguita será capaz de ayudarle. Un recuerdo de que el tamaño no importa, que los aparentemente débiles son finalmente lo que de verdad son fuertes. Un mensaje en vigor desde, al menos, los tiempos de las primeras fábulas.

BATA tiene otros títulos como La ratita presumida, Chivos chivones, El patito feo..., con los que pretende cumplir sus fines de difusión cultural e integración soaicl.









"Ladrón de gallinas", de Béatrice Rodriguez

Ladrón de gallinas, de Béatrice Rodriguez (Barcelona, Los libros del Zorro Rojo, 2009), es una historia gráfica, un álbum sin palabras para "leer" antes de saber leer. Un libro mudo con un final impactante: Un zorro rapta a una gallina y huye. El oso, el conejo y el gallo lo persiguen día y noche, por valles, bosques, mares y desiertos, hasta que, al fin, extenuados, lo encuentran en su guarida, pero...

El libro mudo favorece la creatividad del pequeño lector. Un buen ejercicio es hacer que él cuenta la historia a su manera, pues a esta historia en imágenes es fácil ponerle palabras, como se ha hecho en este vídeo de YouTube.


"Goldilocks and the Three Bears", ilustrado por Gavin Scott


Goldilocks and the Three Bears, Ricitos de Oro y los tres osos, es un cuento tradicional bien conocido, en el que una niña rubita se mete en la casa de tres osos y come su comida y duerme en sus camas.


Aquí traemos la versión de Sarah Delmege, ilsutrada por Gavin Scott (China, Parragon, 2011, col. "Parragon Fairy Tale Classics Read-Along"). Con unos osos parecidos a los de peluche, aunque algo gruñones, pero que no llegan a dar miedo al pequeño lector. La niña es pequeña, saltarina, graciosa. Y la adaptación, sencilla, aunque mantiene lo esencial del relato.










jueves, 21 de septiembre de 2017

"Pomelo crece", de Ramona Badescu y Benjamin Chaud


Pomelo crece, de Ramona Badescu, ilustrado por Benjamin Chaud, publicado por Kókinos, es la historia de un pequeño elefante de huerto que quiere ser mayor. Los dibujos, de trazo esquemático y colorido vivo, son muy apropiados para los más pequeños, que pueden sentirse identificados con el personaje protagonista.


El libro pertenece a una serie con títulos como: Pomelo es elefantástico, Pomelo es feliz, Pomelo sueña, Pomelo se pregunta, Pomelo al otro lado del huerto, Pomelo viaja, Pomelo y las formas, Pomelo y la gran aventura, Pomelo y los contrarios, Los colores de Pomelo... Una forma sencilla y artística de mirar el mundo desde la perspectiva de un niño, al que todo llama la atención. Un canto a la hermosura de la infancia, una etapa llena de preguntas, de inquietudes, dudas, dificultades..., pero sin duda una época apasionante de nuestras vidas que todos miramos con gran simpatía.


Con la excusa de contar la historia del elefante de huerto, autora e ilustrador nos presentan el mundo de las plantas, de manera que los niños que siguen las historias de Pomelo acaban conociendo mucho vocabulario relativo a la cultura hortelana, a la botánica y a la zoología.

Por ejemplo, en Pomelo es feliz aparecen: "diente de león, camaleón, caracol, fresa silvestre, tomates, puerros, mariposas, lluvia, hueso de cereza, cerezo, hojas, cáscara de nuez, rocío, zanahorias, nubes, hormigas, espliego, babosas, puesta de sol, peral..." En definitiva, una intención ecológica al servicio de las tiernas historias del elefantito Pomelo.



"Una escuela tan grande como el mundo", de Gianni Rodari


El gran Gianni Rodari publica este libro-álbum, con ilustraciones de Allegra Agliardi: Una escuela tan grande como el mundo, Una scuola grande como il mondo.


Un texto sencillo y directo, donde Rodari defiende un aula sin muros, nada segregadora, respetuosa con las diferencias...


El libro, de gran formato, es muy apropiado para los más peques de la casa. Para que se aficionen a leer y para que aprendan a amar la escuela. El formato del libro ayuda a dar vistosidad a las ilustraciones de Agliardi.



  • Rodari, Gianni, Una escuela tan grande como el mundo. Ilustr.: Allegra Agliardi. Trad.: Lorenzo Fasanini. Barcelona, Ed. Picarona, 2016.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

"Zoom", de Istvan Banyai

Zoom (1995) es un libro mudo, donde la imagen tiene el protagonismo absoluto. Istvan Banyai, ilustrador húngaro afincado en los Estados Unidos, consigue contar una historia llena de sugerencias: relativismo, pequeñez del ser humanos, grandiosidad de la naturaleza y el cosmos, ecología, desarrollo sostenible... son ideas que se asocian a esta historia en imágenes.

Desde un pequeño detalle -la cresta de un gallo- hasta un final cósmico, el zoom de imágenes que propone el libro nos lleva a sentirnos parte de la cosmología universal. Un libro que enseña también que, para tomar decisiones, es mejor tener una perspectiva micro- y macro-. Si no, es fácil caer en el error de apreciación.

Más información:




"Animalistos", de Gloria Fuertes


Comentamos en una entrad anterior que el Heraldo de Aragón está publicando cada semana algunos libros de Gloria Fuertes. Una manera de celebrar el centenario del nacimiento de la poeta madrileña.

(Ver "Heraldo de Aragón publica una colección de libros de Gloria Fuertes", https://insulazagalia.blogspot.com.es/2017/09/heraldo-de-aragon-publica-una-coleccion.html)

Hoy venimos a comentar en esta entrada uno de esos libros, Animalistos, con aire claro de fábula, con poemas dedicados a los animales. El libro, con ilustraciones de Fernando Gutiérrez, es una delicia.


He aquí algunos poemas:

“EL RATÓN”, de Gloria FUERTES (de Animalistos)

El ratón
tenía ojos de ratón,
bigote de ratón,
rabo de ratón,
y no era ratón.
—¿Qué era, amiguita?
—Era ratoncita.

El burro y la escuela (de Animalistos)

Una y una, dos;
dos y una, seis;
el pobre burrito
contaba al revés.
-¡No se lo sabe!
-¡Sí me lo sé!
-¡Usted nunca estudia!  
-¡Dígame por qué!  
      -Cuando voy a casa
no puedo estudiar.
Mi amo es muy pobre,
hay que trabajar.
       Trabajo en la mina
todo el santo día.
¡No me llame burro,
profesora mía!

El gallo despertador (de Animalistos)

      —Kikirikí,
estoy aquí,
decía el gallo
Colibrí.
      El gallo Colibrí
era pelirrojo,
y era su traje
de hernoso plumaje.
      —Kikirikí.
Levántate campesino,
que ya está el sol
de camino.
      —Kikirikí.
Levántate labrador,
despierta con alegría,
que viene el día.
       —Kikiriki.
Niños del pueblo
despertad con el ole,
que os esperan en el «cole».
El pueblo no necesita reloj,
le vale el gallo despertador.


La oveja (de Animalistos)

       La oveja bala,
(a base de balidos
la oveja se comunica
con sus vecinos).
La oveja es torpe,
sólo se sabe una letra,
la be.
Me dice: Be,
    BE,
           BE.
                 (Me voy)


La sardina Florentina (de Animalistos)

      La sardina Florentina
tuvo cuatrocientos boquerones,
al nacer, salieron nadando,
Y Florentina
se quedó otra vez sola,
entre ola, ola y ola
en un banco de coral.
      La sardina
Florentina
que todo le sale mal.
       Florentina
es famosa bailarina y toca
la concertina entre cortina y cortina,
de sal,
pero a veces desafina
la sardina Florentina
sentadita en su coral.
(La sardina Florentina
se acuerda de sus cuatrocientos hijitos
los boquerones,
y se equivoca en sus actuaciones).
La sardina
Florentina sentadita en su coral
toca y toca la ocarina
y todo le sale mal.

Más información:

martes, 19 de septiembre de 2017

"Caminaditos", un libro de poesía para niños y grandes


Caminaditos, de María Cristina Ramos, ilustrado por Elisa Arguilé, es un libro de poesía para niños. Rimas sencillas y pegadizas, dibujos muy sugerentes, hacen del libro un producto muy original. El libro se remite al tópico del "homo viator", el hombre viajero. Todos pasamos por la vida, "haciendo camino al andar", como decía don Antonio Machado.


Caminaditos trata sobre criaturas que caminan por el mundo, a ritmos muy distintos y con ritmos musicales muy variados. Se trata de pequeñas historias, que se desarrollan en un instante. Un momento detenido en el caminar de perros, bichitos, loros, culebras y Juanitos…Versos breves y sonoros, con humor, y de fondo, una mirada amorosa hacia todo lo que se mueve, hacia lo vivo.


Elisa Arguilé ha leído el libro  y lo ha ilustrado con ternura e ironía: todos van a pie, y solo uno va en coche y es el que ve a todos lo que caminan afanosos, él se encuentra con todos y termina este caminaditos muy cansado…de mirar y conducir.


La editorial tiene un nombre muy poético: Cuatro Azules, especializada en libros infantiles, dará mucho que hablar, con proyectos tan sugerentes como este.


CAMINADITO DE LOS JUANES
Caminaba Juan,
caminaba Juana, 
todos los Juanitos,
que habían nacido
bajo de una piedra,
todos chiquititos.
Todas las mañanas
dibujaban soles
para sus caminos,
que eran siempre largos,
empezaban calmos
seguían tranquilos.
Todos los Juanitos,
caminaba Juan,
caminaba Juana,
jugando a la sombra
de los matorrales
de la mejorana.
Se enfermó un Juanito
y se fue de boca
sobre oscura piedra;
le alcanzaron agua
y una cataplasma
con hojas de hiedra.
Le subió la fiebre,
le subió el silencio,
le bajó la escarcha,
todos caminaron
hasta una salita
con urgente marcha.
Lo atendió un Juanote,
que usaba una lupa
y anteojos de aumento,
y lo vio muy grande
para haber nacido
el último invierno.
Le dio una pizquita
de ruda marchita
para el mal de ojos,
dijo que cumplieran
todos sus deseos,
todos sus antojos.
Y como lloraban
todos los Juanitos
por el indispuesto,
a aquel le brotaron
nuevos corazones
que eran sus repuestos.
Iban de regreso
los Juanes más grandes,
los Juanes pequeños;
yo los vi pasar
mientras caminaba
caminos costeños.
Caminaba Juan,
caminaba Juana,
todos los Juanitos,
que habían nacido
bajo de una piedra
todos chiquititos.